Sigue siendo ella

En medio de la multitud,
perdido entre desconocidos,
me encuentro solo y abandonado.
Intento encontrar su mirada,
dulce y embriagadora.
Su sonrisa que me da la vida.
Esta vez no la encuentro y me hundo.
Todos pasan a mi lado
sin ver que soy puro dolor.
Tristeza, que solo ella puede curar.
Y despierto llorando,
pensando en ella.
Suplicando por ella.
La quiero, la quiero con todo lo que se puede querer a alguien.
Y no entiendo por qué eso debe doler tanto.


