El criminal anónimo se eleva y habla.
El criminal está entre nosotros, camina entre la gente, come en los mismos restaurantes. Es alguien anónimo, nos roba, nos mata, nos viola. El criminal se eleva y habla alto y claro. No hay odio en su mirada, solo hay miedo. Nosotros le miramos y aplaudimos. Su discurso es sincero y por eso le aplaudimos. El criminal mira sin odio nuestras caras esperanzadas y nosotros no le vemos a él. Está detrás de nuestros miedos, de nuestros anhelos. Ahí se puede esconder de todos nosotros sin miedo a ser encontrado. El criminal es anónimo entre nosotros y le aplaudimos a rabiar. Ahora nos levantamos, sí, se merece una ovación. Luego no olvidará robarnos, ni matarnos, no violarnos. Pero vendrán otros a aplaudirle, otros que no verán que hay detrás de sus miedos. El criminal esperará ahí, sin odio en sus ojos. ël también tiene miedo. ¿A quién aplaude el criminal?
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Autor: Enttropia
Es sembla un poc eixe criminal del que parles a la imatge que ofereix Sarkozy. O Berlusconi. O Putin. Almenys per a alguns. Pensàves en ells?
Fecha: 10/05/2007 12:52.
Autor: r0dia
Al principi no pensava en una figura política expresament. Mentres anava escrivint-ho em donava conte que era aixó el que descrivía, aixina que sí, per ahí va la cosa.
Fecha: 10/05/2007 21:58.


