La marea

Las olas me arrastran como un muñeco,
un juguete abandonado a su suerte.
La corriente me reclama silenciosa
tira de mi, esperando verme desfallecer.
¿Quién controla mi destino?
¿Soy yo o es el mar?
Tan solo puedo buscar tierra firme
en cada bocanada de aire.
Anhelando pisar la playa,
anhelando caminar mi camino.
A veces pienso si el agua es mi elemento.


