El camino a elegir
Sentado, como siempre. Mirando un muro luminoso, sufriendo dolor de cabeza. Todo es artificial, ficticio. Esto es la vida. No diré que es la que he elegido, pero sí la que no he negado. Las decisiones tambien se toman cerrando los ojos y dejándose llevar hasta que llega el momento de abrirlos y te das cuenta donde estás.
Cuando llegas a algún punto decisivo, sin retorno, te absorve la sensación de vertigo. Mientras tanto dejas fluir todo sin preocuparte por el camino que no has negado.


